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jueves, 9 de julio de 2015

Parrot lanza un ejército de drones por tierra, mar y aire

Hasta 13 nuevos modelos de pequeños drones ha presentado hoy la compañía francesa Parrot. Son modelos de dimensiones muy compactas, pensados para todo tipo de superficies. Los minidrones se agrupan en tres diferentes familias en función de su capacidad para moverse por la tierra, el aire o el agua. Así, hay tres modelos Jumping para jugar en el suelo, otros tantos Airbone para hacer piruetas en el aire, y los Hydrofoil para moverse en el agua. Los precios van en función de las prestaciones desde los 99 euros los más económicos, hasta los 169 euros en el caso del Hydrofoil y 199, para los modelos Jumping.

Los minidrones Jumping están pensados para circular por el suelo a gran velocidad, saltando hasta 80 centímetros, tanto en altura como en longitud. Como el modelo anterior dispone de cámara pero además, como mejora añadida, ahora también puede escuchar y emitir sonidos gracias a un micrófono y un altavoz incorporado. Dentro de esta familia hay dos tipos de máquina, las de visión nocturna, conocidos como Night, que van equipados con dos LED de una intensidad luminosa variable, y los Race, que cuentan con un turbo adicional para conseguir acelerar hasta los 13 km/h. Esta nueva versión cuenta con una memoria interna de cuatro gigas para guardar más cantidad de imágenes de sus recorridos. Se vincula a la tableta o el smartphone mediante WiFi 2.4 tras descargar la aplicación gratuita FreeFlight 3. La cámara cuenta con un gran angular para hacer fotos o vídeos, y también emiten sonidos robóticos en función de la situación que se encuentre. Las prestaciones sonoras son similares a las de un ‘WalkieTalkie’ ya que permite escuchar los sonidos de donde se encuentra y reproducir los que emite la persona que lo controla. Se le pueden programar rutas y acciones para que las realice de forma automática con una serie de movimientos predefinidos. Es el modelo con mayor autonomía de batería ya que alcanzan los 20 minutos y está disponible en tres modelos diferentes: Jett, Max y Tuk-Tuk, al precio de 199 euros cada uno.

Los Airbone son los modelos más tradicionales, los típicos drones capaces de volar y hacer todo tipo de piruetas en el aire a 18km/h. En este tipo de naves también hay disponible un modelo Night para volar de noche gracias a unos LED de intensidad variable, y otro, denominado Cargo que puede llevar pequeñas figuras y bloques de tipo Lego. Es el modelo más ligero y compacto de la nueva familia de drones de Parrot y se controlan por Bluetooth. Cuentan con una protección de poliamida para las hélices, que es extraíble, cuya función es evitar posibles accidentes cuando se pilotan en recintos de pequeñas dimensiones. A pesar de su tamaño, incorpora la misma sofisticada tecnología de los modelos más grandes con un acelerómetro y giroscopio de tres ejes, que analizan cada movimiento como si fuera un piloto automático. La cámara vertical toma una muestra del terreno cada 16 milisegundos para determinar la velocidad y estabilidad del drone. Tienen una autonomía de 9 minutos y la cámara también hace tomas aéreas que se guardan en la memoria flash de 1 Giga. A esto hay que añadir, el sensor de ultrasonido y el de presión que analizan la altitud de vuelo hasta cuatro metros. Como los Jumping, hay disponible la versión Night para vuelo nocturno, en tres acabados diferentes: Swat, Mac Lane y Blaze, al precio de 129 euros. La versión Cargo para el transporte de pequeños bloques o personajes tipo Lego, al precio de 99 euros, está disponible en diseño Mars o Travis.
El Hydrofoil es básicamente un drone volador que dispone de un accesorio que le permite deslizarse sobre la superficie del agua, pudiendo alcanzar una velocidad de hasta 5,4 nudos (10km/h). Cuando ambos componentes están conectados, la parte superior del Hydrofoil se coloca en posición vertical, impulsando la estructura hacia delante. Las maniobras para girar o cambiar de dirección se realiza desactivando las dos hélices del lado contrario al sentido de la navegación. Tiene una autonomía de 7 minutos y alcanza una velocidad de 18 km/h en formato vuelo, cuando se le desancla de la estructura naútica. Está disponible en dos personajes diferentes Orak o New Z al precio de 169 euros.
El único pero que se les puede poner a este tipo de minidrones es la duración de la batería. Sería recomendable que la compañía se planteara la inclusión de una segunda unidad en próximas versiones. Teniendo en cuenta que el tiempo medio de carga rápida es de 25 minutos, sería aconsejable que se avanzara en el diseño de baterías que permitan esa autonomía, para hacer posible que cuando la segunda batería se encuentra en carga, no pare la diversión en ningún momento.

miércoles, 4 de febrero de 2015

Érase un drone a una cámara pegado, érase una cámara...

Bebop es el cuadricóptero de tercera generación diseñado por Parrot para revolucionar, aún más si cabe, el emergente mercado de los drones. Estos artilugios voladores que se controlan con el smartphone o la tablet son la sensación del momento. Tras el éxito sin precedentes de los modelos Spider y Sumo, lanzados a finales del año 2014, de los que ha vendido la friolera de algo más de 700.000 unidades, Parrot apuesta por un nuevo modelo, con una línea aún más pulida, tanto en las aspas como en las cubiertas de protección, que lo hacen más aerodinámico y funcional.

El nuevo modelo cuenta con una cámara Full HD (1080p x 1920p) de 14 megapíxeles, diseñada específicamente para el Bebop, con la intención de proporcionar una sensación de imagen envolvente durante el vuelo, que se puede seguir en todo momento desde la pantalla del smartphone o la tablet. La cámara va sujeta sobre un marco de 3 ejes de estabilización, para grabar vídeos y hacer fotos del mundo en un campo de 180° con gran calidad de imagen.

Gracias al App de descarga gratuita, es posible controlar de forma sencilla el ángulo de la cámara con el pulgar, para grabar o sacar fotos en vertical más nítidas y sin distorsión. Los ajustes de la imagen se pueden variar para lograr un mejor resultado, según las circunstancias o los gustos a formatos como 16:9, 4:3, ojo de pez…, así como modificar el equilibrio de blancos o la saturación del color. Las capturas se almacenan en la memoria flash de 8 Gigas del Bebop, que después se pueden transferir al dispositivo desde el que se controla, o bien, al ordenador.

Bebop Drone integra varios sistemas mecánicos y digitales para mejorar notablemente la calidad de las imágenes capturadas. Cuenta con cuatro amortiguadores para evitar que la vibración del motor que lo impulsa afecte a la calidad de las capturas, y también ofrece protección frente a posibles golpes laterales. Además, las imágenes son filtradas por un procesador P7 de doble núcleo con unidad de procesamiento gráfico (GPU) y un procesador de señal de imagen (ISP), patentado por la marca.

Paralelamente hay disponible una versión extendida con un amplificador de señal WiFi de hasta dos kilómetros, el Skycontroller, que se puede utilizar para pilotar el drone gracias a la conexión de la cámara con la tableta, o bien, utilizando unas gafas especiales que permiten tener una visión en primera persona.
La estructura del drone es muy ligera, pesa sólo 390 gramos sin la protección y 410, incluyendo la carcasa. Está realizada en materiales de alta resistencia. Por ejemplo, la placa madre va sobre un soporte de magnesio que hace las veces de blindaje y también de radiador. Lleva estratégicamente colocados tres acelerómetros, tres giroscopios y tres magnetómetros, así como un sensor de ultrasonidos que analiza la altitud de vuelo hasta los cinco metros, y un sensor de presión para ese nivel. Las cuatro hélices son muy fáciles de desmontar, e integran un sistema de emergencia que se bloquea cuando impactan contra algo durante el vuelo, para evitar posibles daños. Además, la estructura es de un resistente ABS reforzado con un 15 por ciento de fibra de vidrio, y la carcasa exterior de PPE es extraíble y protege a las hélices en los lugares donde pueda sufrir colisiones.

Bebop Drone está equipado con dos antenas WiFi bibanda. Puede funcionar en frecuencias de 2.4 GHz y 5 GHz en el formato MIMO (Multiple Inputs Multiple Outputs). Dependiendo de la interferencia de la red, el piloto puede elegir la frecuencia y beneficiarse de una conexión del Bebop con el smartphone perfectamente estable para 250 metros.

La aplicación de pilotaje gratuita, FreeFlight 3.0, para los smartphones y las tabletas con iOS, Android y Windows Phone, está pensada para proporcionar un control lo más intuitivo posible. El Skycontroller es compatible con la mayoría de modelos de gafas FPV (Visión en primera persona), que se conectan mediante HDMI, y ofrecen una vista envolvente del vuelo. Esto permite controlar el drone con los joysticks mientras que la cámara se orienta automáticamente hacia donde miremos con las gafas. Junto a la vista de la cámara, se muestra información telemétrica, como el horizonte artificial, el nivel de la batería, la velocidad, el altímetro y la distancia.

Parrot Bebop Drone, está disponible en color azul, rojo y amarillo, e incluye dos baterías, al precio de 499 euros. El pack con Skycontroller tiene un precio de 899 euros.

Datos técnicos de Bebop
CPU Dual Core A9 
SDK (Kit de desarrollo) 
WiFi: 802.11 a/b/g/n/ac
MIMO 2.4 y 5GHz
Batería: litio 1200mAh
Autonomía por batería: 11 minutos (incluye 2 baterías).
Dimensiones: 33x38x3,6 cm., y 28x32x3,6 cm. con carcasa

Más datos del Skycontroller
Procesador ARM dualCore
Memoria de 8 Gigas
Android 4.2
Wi-Fi 802.11 a/b/g/n hasta 36dBm
Antenas directivas que alcanzan hasta 2 km.
Segundo chipset WiFi para conectarse a una tableta.

martes, 17 de junio de 2014

Drones para jugar... y para otras cosas

Parrot, la compañía creadora de los drones domésticos, hace evolucionar sus máquinas voladoras para hacerlas más pequeñas, manejables y divertidas. La compañía francesa ha creado dos gamas de producto diferenciadas: una voladora, que también se desliza por suelos, paredes y techos; y otra terrestre, pero capaz de saltar, sortear todo tipo de obstáculos y resistir golpes. La voladora se llama Rolling Spider, cuesta 99 euros, y se mueve con gran estabilidad y rapidez, haciendo todo tipo de piruetas. La todo-terreno responde al nombre de Jumping Sumo, capaz de saltar alturas y distancias de hasta 80 centímetros, golpear objetos y correr a toda velocidad por todo tipo de terrenos.

El Rolling Spider es más estable que los modelos anteriores de la marca. Utiliza un acelerómetro de tres ejes y un giroscopio con otros tantos, para analizar cada movimiento con precisión. En caso de duda o pérdida de control, dispone de un piloto automático que rectifica la posición. La cámara vertical, además de para hacer fotos y almacenarlas en su memoria USB de 1 Giga, compara cada 16 milisegundos, la imagen del suelo para garantizar una velocidad estable en todo momento. Un ultrasonido, analiza también la altitud de vuelo hasta cuatro metros, y un sensor de presión, controla su altitud para no perder el rango de cobertura.

La estructura está fabricada en poliamida, y se vincula con el iPhone, iPad, o el smartphone o tableta Android, mediante Bluetooth. Puede equipar unas ruedas de fibra de carbono muy ligeras, que se fijan a la parte trasera del drone para convertirlo en un vehículo terrestre si se desea. Pero no se limita a correr por el suelo, sino que utiliza de forma inteligente el sistema de desplazamiento del aire, a través de sus hélices flexibles, para hacerlo por las paredes, e incluso, por el techo, como si fuera Spiderman.
Está disponible en color rojo, azul y blanco, y viene acompañado de multitud de pegatinas para personalizarlo a gusto. Funciona con una batería de polímero de litio de 550 mAh recargable. Lástima que no vengan dos incluidas en el pack aunque su precio no es elevado.

Lo mejor es que el control de los nuevos drones se ha simplificado considerablemente para que los puedan manejar incluso los niños. La aplicación gratuita 'FreeFlight 3' se puede descargar de la Apple Store, Google Play, y en septiembre también estará disponible para Windows. Una vez instalada, basta apretar el botón de despegue para que arranquen los motores, emprenda el vuelo, y se estabilice en el aire, en el caso del Rolling Spider. Con otro botón, se realiza automáticamente la maniobra de aterrizaje.
Por su parte, Jumping Sumo corre a una velocidad de 2 metros por segundo, y es capaz de hacer giros instantáneos de 180 grados. Las robustas y amplias ruedas retractables se agarran a todo tipo de superficies. Los brazos de los neumáticos se despliegan para dar mayor estabilidad al aumentar la velocidad, y se retraen en modo compacto, para mejorar la agilidad o recorrer caminos estrechos. El control se realiza vía WiFi, utilizando la aplicación FreeFlight 3 que previamente se ha instalado en el smartphone o tablet. Entre sus gracias más destacadas: puede girar en el aire al tiempo que salta, rodar en posición invertida para grabar con su cámara hacia el otro lado sin girarse, marcar el compás como si bailara, o empujar objetos golpeándolo con sus muelles.

Una prestación interesante, es que se le pueden programar una serie de movimientos que se guardan en un 'Plan de ruta', con itinerarios a realizar automáticamente por el drone. El Jumping Sumo está equipado con una cámara gran angular en la parte frontal que transmite imágenes al dispositivo de control, para proporcionar una sensación de inmersión tal, que parece que estemos dentro de él. Puede sacar fotos y grabar vídeos que se almacenan en un pequeño pendrive micro USB. Además, se la otorgado un componente emocional interesante ya que cuando está listo para jugar, los ojos brillan en color verde, mientras que cuando detecta algún problema o está llegando al límite de autonomía, se iluminan en rojo. También, hace diferentes sonidos, al estilo R2D2 de Star Wars, cuando está ocupado, tiene una mala caída, o se encuentra en situaciones difíciles.
Jumping Sumo está disponible en tres versiones: negro y rojo, blanco y negro, caqui y amarillo. Como el Rolling Spider incluye un kit de pegatinas para personalizarlo y su precio es de 159 euros.